La Naturaleza como Camino para recuperar nuestro bienestar

07.03.2025

"Si nos rindiéramos a la inteligencia de la tierra, emergeríamos enraizados, como árboles" Rainer Maria Rilke. 💚🌳🌿


Cuántos años de mi vida pasé leyendo a Rilke, disfrutando de la serenidad y la belleza de los paisajes naturales que describe, de su conexión especial con la naturaleza, de su sensibilidad y poesía.
Y qué bonito volver a toparme con él en lugares insospechados, pero que reconocen su mensaje: la importancia de la Naturaleza para nuestro bienestar, para entendernos a nosotros mismos como reflejo de ella (y viceversa), para recuperar la conexión con nuestros sentidos, para seguir tejiendo vínculos con tantos lugares y animales que nos recuerdan que no estamos solos, que estamos conectados entre todos nosotros, y que, cuando nos detenemos a sentir la Naturaleza, con todos sus sonidos, texturas, formas, olores y sabores, recuperamos poco a poco la conexión con nosotros mismos, con la vida que nos alberga y protege y con las necesidades primales que están ahí siempre, esperando ser reconocidas, sentidas, miradas y satisfechas.

Somos naturaleza. Sin ella, sin sus enseñanzas, sin su abrazo infinito no va a poder existir un bienestar profundo e integral en nuestra especie.

Ojalá esa inteligencia de la naturaleza y esos vínculos que nos regala formaran parte del curriculum escolar y vital de toda nuestra especie. Muchas de las afecciones actuales de nuestras infancias y adolescencias, y de nosotros, los adultos, no existirían.

La Naturaleza como Camino, como Guía y Maestra para el bienestar integral de TOD@S como individuos y como sociedad.

Porque la Naturaleza es donde nuestros sistemas nerviosos se regulan con los ritmos del entorno que conectan con nuestro ritmo primal, donde todos somos nutridos, amados, aceptados incondicionalmente y corregulados por nuestra "MADRE" colectiva, siempre dispuesta a escucharnos y acogernos. 

(Y no la Naturaleza como postureo y parte de la moda, sino como amiga, como conexión profunda que sientes en silencio, en la profundidad de tu alma. Gracias, Rilke, por toda la belleza y la inspiración, y por el vínculo indirecto con la magia verde que me has regalado).